Abajo en los Muelles
Dungeons & Dragons 5.5 (2024)
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Única sesión (One-shot)
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Partida llena (4 jugadores)
GAMEMASTER
“De mí pueden esperar un máster que ha aprendido a base de los errores que todos cometemos cuando empezamos cargados de buenas intenciones pero fallamos estrepitosamente. Así que…”
Dungeons & Dragons 5.5 (2024)
En este mundillo me conocen como Daker. Aunque el rol en general siempre ha despertado mi curiosidad en todas sus vertientes, no fue hasta 2018 cuando di el salto definitivo a las mesas gracias a Fate Acelerado; un juego que nunca olvidaré, al que tengo un cariño especial y que he tenido el placer de dirigir en repetidas ocasiones en su versión avanzada.
Actualmente, mi juego de cabecera es D&D (Edición 2024). He pasado los últimos 3 o 4 años alejado de los dados, pero descubrir este nuevo manual ha sido el revulsivo definitivo que me ha devuelto las ganas de ponerme detrás de la pantalla como DM. Más allá de D&D, también disfruto dirigiendo sistemas como La Llamada de Cthulhu, La Marca del Este y otros reglamentos de corte OSR.
En cuanto al resto de mis pasiones, me divido entre el cine, la literatura y los videojuegos. En resumen: si la sociedad lo etiqueta como "friki", podéis dar por hecho que yo estaré allí el primero.
De mí pueden esperar un máster que ha aprendido a base de los errores que todos cometemos cuando empezamos cargados de buenas intenciones pero fallamos estrepitosamente. Así que nada, un DM que quizás no se sabe cada regla como un robot pero que sí hace porque todos estén cómodos, se diviertan y tengan su espacio para contar y vivir su propia historia. Me gustan las partidas serias pero siempre doy espacio al humor cuando es el momento de hacerlo; doy prioridad a la narrativa antes que al combate, aunque siempre es bienvenido un combate desafiante. Me encanta que los jugadores se empapen del mundo y terminen dándole vida a sus personajes, e intento ayudar a que eso pase con la experiencia que puedo tener. Al final yo soy el mundo a su alrededor e intento que ese mundo les deje un buen sabor de boca y un recuerdo increíble.
Suelo decirle a mis jugadores que usen el sentido común, aunque sé que a veces es mucho pedir. Por ello, especifico que en mi mesa está totalmente fuera de lugar la toxicidad de cualquier tipo; cualquier falta de respeto hacia otro jugador es motivo de expulsión inmediata. No es una norma estricta, pero por preferencia me gusta más que se preocupen por darle un buen trasfondo a su personaje e interpretarlo, en lugar de buscar las mil maneras de crear un personaje ultraoptimizado que a veces mata la diversión de los demás de forma innecesaria. Es algo que suelo manejar bien en campañas o minicampañas, aunque en los one-shots lamentablemente es más difícil de controlar. En lo personal no suelo tener límites estrictos (a menos que se trate de una absurdez o de temas que por sentido común quedan fuera), por lo que puedo dirigir tanto mundos sangrientos, oscuros e incluso cargados de sensualidad, como ser el máster más apto para todos los públicos. Normalmente dejo eso a gusto de los jugadores; al final, cada campaña encuentra a su tipo de jugador ideal. Lo verdaderamente importante es que todos estemos en la misma sintonía y nadie se sienta mal, porque a esto se viene a disfrutar.