GAMEMASTER
Kaneki
Soy Dungeon master y jugador desde el año 2010 cuando tenía 14 años, en esa época existía la segunda edición de D&D y no era tan conocida la saga en esa época, ahora dirijo quinta edición.
Busco crear grupos lindos con los cuales forjar nuevas aventuras y recuerdos, crecer mutuamente en el mundo del rol, ganar aún más experiencia como director de juego y profesionalizarme un poco más con toda la experiencia que tengo pero por dobre todas las cosas divertirnos mucho!
Fuera del rol, soy una persona curiosa, inquieta y profundamente apasionada por aprender. Actualmente estudio para ser biólogo, y mi fascinación por la naturaleza, la ciencia y la vida convive con otra parte de mí atraída por la historia, la mitología, la espiritualidad y los misterios que todavía escapan a toda explicación. Mi imaginación comenzó a forjarse desde niño, influenciada por Tolkien, las historias medievales, la cultura japonesa y, con el tiempo, por el anime y el género isekai: mundos donde cruzar una puerta significa dejar atrás lo conocido para entrar en algo completamente diferente. También crecí rodeado de casonas antiguas, relatos, mitos urbanos y leyendas que alimentaron mi curiosidad por lo oculto. Desde pequeño me interesaron la teurgia, el simbolismo y esas tradiciones que se encuentran en la frontera entre la historia, la espiritualidad y el misterio. Me gusta explorar ideas, estudiar culturas, crear proyectos y convertir aquello que despierta mi curiosidad en historias. La enseñanza y la creatividad también forman parte de quién soy: disfruto compartir lo que aprendo y despertar en otros la misma fascinación que alguna vez despertaron en mí los libros, las leyendas y los mundos fantásticos. Quizás por eso, para mí, ser Dungeon Master es mucho más que dirigir una partida. Es reunir todas esas influencias y abrir una puerta hacia otro mundo. Porque antes que Dungeon Master, soy un explorador. Algunos mundos los encontré en los libros. Otros, en la naturaleza. Otros, en las leyendas y en la historia. Y algunos todavía esperan ser descubiertos.
Soy un Dungeon Master apasionado por la fantasia, la exploracion y las historias que dejan huella. Creo aventuras donde los jugadores no solo tiran dados, sino que sienten que realmente estan entrando en otro mundo. Mis campanas combinan misterio, magia, mitologia, horror, humor y decisiones que pueden cambiar el destino de todos. Me inspiran escenarios como Chult, las junglas perdidas, las ruinas ancestrales y las civilizaciones olvidadas. Me fascinan Vecna, Acererak, los liches, la magia prohibida y aquellos personajes que alguna vez fueron heroes, pero terminaron corrompidos por sus propias decisiones. Me gusta crear combates epicos contra jefes y criaturas legendarias, exploraciones de junglas, ruinas y territorios desconocidos, relatos de horror y misterio sobrenatural, artefactos magicos con historias propias y secretos por descubrir, personajes elficos, culturas ancestrales y mundos fantasticos, reinos, tribus, sacerdotes, reinas y civilizaciones perdidas, asi como NPCs con personalidad, deseos y objetivos propios. Para mi, un buen personaje no es simplemente una ficha llena de estadisticas, es alguien que tiene algo que perder. Del mismo modo, un objeto magico no es simplemente una bonificacion, tiene un origen, un proposito, una historia y quizas un precio. Mi objetivo es que, cuando termine una campana, los jugadores puedan mirar atras y decir, te acordas cuando hicimos eso. Porque Dungeons and Dragons no se trata solamente de ganar, se trata de crear una historia que solo pudo existir porque nosotros estuvimos alli. Bienvenidos a mi mesa, preparen sus dados, la aventura comienza ahora.
Respeto ante todo.
No tolero insultos, discriminación, burlas, acoso ni ataques personales. El personaje puede enfrentarse al mundo; el jugador nunca debería enfrentarse a otro jugador. Separar personaje de jugador. Una discusión entre personajes no es una pelea entre personas. El conflicto narrativo es bienvenido; la falta de respeto, no.
Todos tienen derecho a participar.
No quiero jugadores invisibles. Cada integrante debe tener espacio para hablar, decidir, explorar y brillar.
No arruinar la experiencia de los demás.
No tolero conductas deliberadamente disruptivas, sabotear escenas, apropiarse constantemente del protagonismo o impedir que los demás disfruten la partida.
Los límites personales se respetan.
La diversión nunca justifica incomodar o presionar a alguien. Si un tema cruza un límite, se habla y se adapta la partida.
No hacer metajuego para perjudicar.
El conocimiento del jugador no debe utilizarse deliberadamente para romper la experiencia o las decisiones de los personajes.
Las reglas se discuten; la mesa no se destruye por ellas.
Podemos debatir una interpretación de las reglas, pero una vez tomada la decisión durante la partida, seguimos jugando y después podemos revisarla.
No tolero trampas.
Dados, fichas, estadísticas o recursos manipulados para obtener ventaja rompen la confianza sobre la que se construye la mesa.
El consentimiento importa.
Nadie tiene que aceptar una situación narrativa que realmente le resulte incómoda. La aventura puede ser oscura, peligrosa o intensa sin dejar de ser un espacio seguro para quienes participan.
La historia es de todos.
Yo dirijo el mundo, pero los jugadores construyen la historia conmigo. No busco demostrar que puedo derrotarlos; busco crear situaciones donde sus decisiones tengan consecuencias.