Empecé a dirigir a eso del año 2018 para un grupo de amigos "ñoños" al igual que yo. Siempre me había llamado la atención lanzar los dados y no fue hasta que descubrí las reglas gratuitas de D&D 2014 que me animé a hacer una pequeña campaña con esos amigos. Mi gusto por los videojuegos de rol clasico (crpgs) y la literatura de fantasía moderna me inspiraron a escribir mis primeras campañas y todavía lo siguen haciendo.
Desde entonces no he parado, he creado tantos objetos magicos, monstruos o hechizos como he podido y planeo seguir construyendo mundos junto a mis jugadores.
Jugar en mi mesa es como ver una bola de nieve rodar hasta que alcanza un tamaño preocupante e intenso. Me gusta empezar de a poco, con un grupo que tenga fuertes motivaciones o backgrounds. Lentamente mientras se desarrolla la campaña me gusta hacer que mucho de su trasfondo se resuelva con giros narrativos impredecibles. Para esto me suelo inspirar mucho en The Witcher, tanto de los videojuegos como de las novelas, pues mi motivación suele ser que no hay un mal menor realmente, conflictos con consecuencias en escala de grises.
Mis reglas son sencillas... El juego es por y para los jugadores, el respeto a cada uno y hacia mi persona es fundamental y sobre ello se construye toda mi forma de dirigir. Si una regla no está funcionando en la mesa, y el grupo está de acuerdo podemos ignorarla sin problema. Los horarios, los limites, la experiencia general, todo se discute en una sesión 0 y lo que queda establecido se debe respetar por todos.