Llevo aproximadamente tres años dirigiendo partidas de rol de manera virtual y un año organizando mesas presenciales. Durante este tiempo he desarrollado campañas de larga duración, aventuras personalizadas y experiencias centradas en la narrativa colaborativa, siempre buscando que los jugadores tengan libertad para construir sus propias historias.
Fuera del rol, practico boxeo de forma profesional en mi país, una disciplina que me ha ayudado a desarrollar constancia, disciplina y capacidad para trabajar bajo presión, habilidades que también aplico al dirigir partidas y gestionar comunidades.
Actualmente no me dedico a la creación de contenido, pero sí administro y dirijo una pequeña comunidad de D&D 5e (2014) estilo West Marches llamada Un Nuevo Horizonte, caracterizada por una gran cantidad de contenido homebrew y propuestas originales. A través de este proyecto he podido experimentar con nuevas mecánicas, estilos de juego y formas de narración, mientras continúo explorando y aprendiendo de nuevas experiencias dentro y fuera del hobby.
Me considero un DM carismático y cercano, capaz de adaptarme al tono que requiera cada historia. Disfruto fomentando la creatividad de los jugadores y viendo cómo encuentran soluciones originales a los desafíos que se les presentan, aunque siempre procurando mantener la coherencia con el mundo y la esencia de D&D. Mi objetivo principal es que los jugadores se diviertan mientras viven una historia que los atrape y los motive a seguir descubriendo qué ocurre a continuación.
Las campañas y sesiones que dirijo están muy enfocadas en la narrativa y la inmersión. Me gusta crear historias que hagan que los jugadores se involucren con los personajes, el mundo y los acontecimientos que los rodean. Dedico mucho esfuerzo a la construcción de mis tramas porque disfruto viendo cómo los jugadores conectan con ellas y las convierten en algo propio a través de sus decisiones. Para mí, una buena partida no solo consiste en superar desafíos, sino también en experimentar emociones, desarrollar personajes y construir recuerdos alrededor de una historia compartida.
Aunque puedo dirigir campañas con un tono serio y momentos de rol profundo, especialmente en historias largas, también disfruto incorporando sesiones más ligeras o centradas en subtramas cuando la narrativa lo permite. El nivel de seriedad siempre depende de la mesa y de la campaña, por lo que suelo establecer desde el principio qué tipo de experiencia se busca ofrecer para que todos los participantes tengan expectativas claras.
Gran parte de mi inspiración proviene de la mitología, especialmente de las tradiciones nórdica y griega, así como de mis propios intereses y aficiones. Me gusta tomar conceptos, temas o ideas que me apasionan y reinterpretarlos dentro de contextos fantásticos, creando historias que se sientan familiares en algunos aspectos pero únicas dentro del mundo de juego.
Busco jugadores que valoren el respeto y la buena convivencia dentro de la mesa. Considero fundamental que cada participante tenga su espacio para actuar e interpretar a su personaje, por lo que espero que se respeten los turnos de los demás y se eviten interrupciones innecesarias. Para mí, una buena partida se construye cuando todos tienen la oportunidad de contribuir y disfrutar de la experiencia por igual.
Uno de los aspectos que tomo con mayor seriedad es el metajuego. Considero que el metarrol perjudica la inmersión y afecta tanto la narrativa como la experiencia de los demás jugadores, por lo que suelo ser estricto con este tema. Me gusta que las decisiones se tomen desde la perspectiva y el conocimiento del personaje, permitiendo que la historia se desarrolle de forma natural y orgánica.
También valoro a los jugadores que buscan colaborar para crear una buena experiencia grupal. No me interesa dirigir mesas donde existan conflictos constantes, discusiones innecesarias o actitudes que dificulten el desarrollo de la partida. Siempre estoy abierto al diálogo y a llegar a acuerdos cuando surge alguna diferencia, ya que considero que la comunicación es la mejor herramienta para resolver cualquier problema. Al final del día, el director de juego no está para competir contra los jugadores, sino para guiarlos a través de una historia y ayudarlos a vivir una aventura memorable.
Además, suelo utilizar algunas reglas caseras para complementar mis campañas y adaptarlas al tipo de experiencia que quiero ofrecer. Estas siempre son explicadas con claridad antes de comenzar una partida, de modo que todos los jugadores conozcan las expectativas, las mecánicas especiales y las normas de la mesa desde el principio.