Siempre me gustaron las historias de fantasía, magia y dragones; los juegos RPG, hasta la fecha, son mis favoritos, pero nunca conocí lo que era D&D.
Empecé hace unos 7 años en esto viendo una partida en YouTube; emocionado y motivado por las historias tan lindas que vivían, yo también quise aprender.
Después de ponerme a ver jugar algunas partidas e investigar cómo se DM, empecé jugando con conocidos cercanos y poco a poco fui puliendo mi estilo propio.
En la actualidad, estoy especializado en jugadores nuevos o con poca experiencia, y estos siempre me ayudan a salir de la caja y ser más ágil de mente, más creativo, más paciente y mucho, mucho mas.
El combate en Dungeons and Dragons es genial, pero con el tiempo, me he dado cuenta de que los verdaderos momentos inolvidables, esos que pasan los años y aún recuerdas con mucho cariño, son aquellos de roleo, donde algún personaje conectó con otro o reveló su secreto más íntimo a sus amigos.
Esos momentos son los que trato de crear como DM, y para conseguirlo, nos tenemos que sentir cómodos primero.
Siempre me esforzaré en explicar con calma, paciencia, claridad y, sobre todo, hacer un espacio seguro para que todos puedan expresarse comodamente.
En la fantasía y en los mundos que jugamos, pueden haber y pasar cosas horribles, pero el mundo real ya es suficientemente oscuro para seguir perpetuando de forma gráfica o constante eso.
El villano más malo de todos puede ser una persona horrible o asquerosa, pero no hay necesidad de ser gráfico en esas descripciones. Por eso en mis mesas es totalmente inaceptable el acoso, el bullying, comentarios machistas o racistas.
¡Ojalá nos conozcamos pronto!