Soy Pollotactico, Dungeon Master y creador de mundos en desarrollo. Aunque todavía no llevo una gran cantidad de campañas dirigidas, recientemente empecé a abrirme a dirigir partidas para personas fuera de mi círculo cercano, con muchas ganas de crear historias memorables y seguir creciendo como DM.
Mi forma de entender Dungeons & Dragons se acerca mucho a un sandbox, donde las decisiones de los personajes realmente importan y las opciones suelen ser abiertas. Me encanta cuando un jugador utiliza una habilidad, hechizo o característica de forma ingeniosa y fuera del molde, y suelo priorizar la creatividad antes que limitar constantemente las ideas de la mesa.
Disfruto especialmente las campañas donde el mundo evoluciona según las acciones de los jugadores, con consecuencias, improvisación y momentos caóticos que terminan formando parte de la historia.
Mi forma de dirigir es bastante tranquila y flexible.
Me gusta que la mesa se sienta cómoda para experimentar, proponer ideas y salirse del camino esperado si eso hace la historia más entretenida.
La improvisación es una parte muy importante de cómo manejo las campañas.
Aunque suelo preparar escenarios, personajes y conflictos con anticipación, casi ninguna campaña termina pareciéndose a lo que imaginé al inicio, porque prefiero adaptar el mundo a las decisiones de los jugadores antes que forzar una historia fija.
También soy bastante abierto a modificar reglas, encuentros o mecánicas si eso mejora el ritmo, la diversión o la narrativa del momento.
Prefiero mantener viva la experiencia antes que volverme completamente rígido con lo que estaba escrito.
Las reglas de comportamiento de mi mesa son simples: el respeto es fundamental.
Me gusta mantener un orden claro de acciones para que cada jugador tenga su momento como protagonista. Los turnos y tiempos de acción se respetan, aunque sin volver la mesa algo excesivamente estricto o rígido.
También considero muy importante la comprensibilidad entre jugadores y con el DM. Si ocurre algún error o malentendido durante la partida, se charla y se arregla cuando sea conveniente hacerlo, priorizando siempre el ritmo y la comodidad de la mesa.
Mi objetivo es que todos puedan participar, actuar libremente y disfrutar de la historia sin sentirse constantemente interrumpidos o desplazados por otros jugadores.