Su mente es universo. La gama de posibilidades para la interpretación y la exploración del personaje en sus mesas se tornan infinitas.
Si algo he disfrutado en sus partidas, es la certeza de que la historia no se termina por las decisiones de los jugadores, aunque estas tengan consecuencias variadas. No obliga a marchar en un solo sentido, a pesar de que la meta esté fijada desde un principio.
No tiene miedo a los silencios, es abierto con la naturaleza de sus jugadores, su capacidad de improvisación es excepcional, y acepta las subtramas como parte integrada de la historia principal, sin que esta deje de fluir.
Pero lo más agradable de todo, es su capacidad de disfrutar. Cree en sus historias, las vive a flor de piel, se sienten reales, naturales, fluidas, sin prisa, ricas en detalles, consecuentes, importantes.
Ni qué decir en accesibilidad y capacidad de adaptación a sus jugadores y condiciones. uno de los mejores narradores con los que se puede uno encontrar
Hashlaayalderweireld
hace 2 semanas