Empecé a jugar D&D hace unos años con unos compañeros de trabajo y, de a poco, me fui metiendo cada vez más en el mundo de los juegos de rol de mesa, hasta enamorarme de todo lo que permite crear. Con el tiempo me animé a pasar al otro lado de la pantalla y empecé a dirigir mis propias campañas para amigos y compañeros.
Soy programador, gamer y otaku, y como DM disfruto tanto de la narrativa y la interpretación de personajes como de los desafíos y las sorpresas que aparecen durante una aventura. Me gusta encontrar un equilibrio entre las reglas y la libertad creativa, dejando espacio para que las ideas de los jugadores y sus decisiones den forma a la historia.
Creo que una de las mejores cosas del rol es que nunca sabés exactamente cómo va a terminar una sesión. Mi objetivo es que cada partida sea una oportunidad para divertirnos, explorar posibilidades y crear historias memorables entre todos. ¡Lo mejor de una aventura es descubrir juntos adónde nos lleva!
Mi estilo de dirección está muy influenciado por el anime y los videojuegos, especialmente por esas historias que te hacen pasar de momentos divertidos a escenas épicas, dramáticas o inesperadas. Me encantan los giros argumentales, los grandes conflictos, los personajes con sus propias motivaciones y esas batallas que se sienten como el momento culminante de una aventura.
Me gusta preparar historias con una dirección clara, secretos por descubrir y acontecimientos que tengan un propósito, pero sin convertirlas en un camino fijo que los jugadores simplemente tengan que seguir. Para mí, lo interesante es encontrar el equilibrio entre una historia bien construida y la libertad de ver cómo las decisiones del grupo la transforman.
Busco que haya espacio tanto para el roleo y los momentos memorables entre personajes como para los desafíos intensos y los enfrentamientos épicos. Al final, quiero que cada aventura se sienta como una gran historia de la que los jugadores no solo son espectadores, sino protagonistas.
Me gusta que cada grupo pueda explorar historias de todo tipo, así que soy bastante abierto con los temas que pueden aparecer en una partida. El drama, los conflictos morales, los temas oscuros, las relaciones complicadas y las situaciones incómodas no son un problema para mí si ayudan a construir una buena historia.
No espero que todos tengamos los mismos gustos ni que nos sintamos cómodos con las mismas cosas, así que para mí lo importante es mantener una comunicación abierta y respetar los límites de cada persona. Mientras no entremos en contenido extremo o en cosas que hagan que la experiencia deje de ser disfrutable para el grupo, estoy dispuesto a explorar distintas posibilidades narrativas.
La idea es que podamos hablar las cosas con confianza, divertirnos y crear historias interesantes sin miedo a plantear ideas, pero siempre recordando que estamos acá para pasarla bien entre todos.