Empecé a dirigir porque me di cuenta de que me divertía tanto crear las historias como jugarlas. Desde entonces, mi forma de entender el rol ha sido construir mundos que reaccionen a los jugadores, no historias que tengan que seguir un guion.
Fuera de la mesa soy, sobre todo, una persona muy creativa y bastante atenta con los detalles. Me gusta diseñar, probar y pulir hasta que todo encaja.
Disfrutar en ambas direcciones es un objetivo principal para mí.
Crear buen ambiente y dejar que la mesa se convierta en un sitio y un momento agradable es primordial para mí.
Mi mesa busca inmersión, decisiones y consecuencias. Me gusta que la historia avance por lo que hacen los jugadores, no por un guion prefijado. Hay momentos de roleplay, investigación, tensión y combate, pero intento que cada escena tenga un propósito y que el ritmo no se estanque.
Me gusta especialmente poner a los jugadores ante decisiones difíciles sin decirles cuál es la correcta. El mundo continúa independientemente de lo que decidan.
Un saludo!
El código de mi mesa
Aquí venimos a jugar y a pasarlo bien. Espero respeto, compromiso y ganas de participar.
No necesitas conocer todas las reglas ni ser un experto en rol. Sí espero que escuches a los demás, respetes sus decisiones y entiendas que las acciones tienen consecuencias.
Yo me comprometo a dirigir con honestidad, respeto y atención.
Podéis equivocaros, fracasar e incluso tomar decisiones terribles. Lo que no está permitido es faltar al respeto a quienes están sentados en la mesa.
Vosotros traéis a los personajes. Yo traigo el mundo. La historia la hacemos entre todos.