Todo empezó cuand descubrí que sabía como contar una historia, como despertar pasiones, tristezas, odios, venganzas, felicidad...todo junto...Y pasó el tiempo, y ahora a 49 años, tengo las mismas ganas de contar historias que cuando tenía 22...PEro ahora más sabio, menos impaciente, mas objetivo y menos impetuoso...pero igual de pasional!
Creo que cualquiera puede ser un Gm, pero no todos pueden ser buenos Gm. Lo equiparo a la música o la pintura. Cualquiera puede dibujar un gato o tocar una guitarra, pero no todos alcanzan la comunión con el arte, y hay un algo que no todos tienen. Esa afinidad que los hacen únicos. Unos más que otros, pero afinidad, esa capacidad de transmitir sentimientos o leerlos y con ellos dale forma a la historia.
Si tuviera que definirme como master...sería como un cuenta cuentos, en la que vosotros sois los protagonistas y teneis el destino en vuestras manos...y claro está...en la de los dados.
Creo que el rol es una mezcla de muchas cosas. El teatro de la mente es una de las herramientas que hace volar la imaginación, pero y si le añades algún mapa visual, alguna escena en imagenes...? He dirigido tanto rol de terror como épico. Ciencia ficción o post apocaliptico.
Normalmente en mis mesas dependiendo del juego hay siempre una historia detras, una trama profunda, un argumento que se va desvelando.
En cuanto a libros, en realidad no hay libros que me inspiren para el rol más allá de lo que he leído tipicamente como "cronicas de la Dragonlances", "el Elfo oscuro" o ciencia ficción como 2010 odisea en el espacio. Leo mucho módulos y es verdad que me encanta modificarlos y adecuarlos a los jugadores de mi mesa.
Espero honestidad. Quizá no te guste la partida, no pasa nada. No podemos gustarle a todo el mundo y prefiero un : "lo siento la partida no me va, no me encaja" a desaparecer y no saber nada más de esa persona. En cuanto a limites, siempre los hay, porque hay una diferencia entre hacer pasar miedo y caer en el mal gusto. Es diferente hacer pasar miedo a hacer sentir alguien incómodo. Hasta ahora nunca ha habido incomodidad en mi mesa.