Mi primera partida de rol fue cuando tenía 14 años, jugando al Star Wars D6. Poco tiempo después, el master se fue y teníamos tanto mono mis amigos y yo que no me quedó de otra que hacerme master para poder seguir jugando juntos. Años más tarde, jugué a D&D, por extensión, acabé siendo master.
A medida que iba creciendo e iba dedicandome a la actuación, al doblaje y al teatro, pude ver como las habilidades que adquiría eran un arma muy valiosa en el rol. Empecé a tomarme las partidas de rol de la misma manera que me tomaba las actuaciones de teatro. Era jugar y ser otra persona. Con el tiempo me di cuenta de que un master con capacidades interpretativas y con experiencia en el doblaje, era capaz de hacer que los jugadores sintiesen una inmersión que luego, daba resultado a partidas apoteósicas, creando para todos un ambiente, que por desgracia, veo muy poco en las partidas online.
Mi estilo de mastereo es principalmente Narrativo. Considero que lo más espectacular del rol es el mundo de fantasía y la historia donde tus personajes se ven envueltos.
Si me escoges como master, te aseguras de tener a una persona constante, carismática, que adora la narrativa y que da muchas opciones de combate.
Si estás conmigo estarás por la historia, por el Lore y por las aventuras que tú y tus compañeros vais a tener.
Para mí lo importante es la inmersión. Me gusta el rol por lo que implica. Una vez estéis en mi mesa, Juan deja de ser Juan y Mónica deja de ser Mónica. Desde el momento en el que se empieza, pasáis a ser vuestros personajes.
Lo único que pido de mis jugadores son dos cosas:
- Inmersión absoluta. No necesitas saber nada, solo necesitas ser tu personaje, lo demás viene solo.
- Compromiso. Una mesa es tan buena como lo son sus jugadores, para ello, es importante que tengas el compromiso con tus compañeros de ser puntual y no faltar a las sesiones para perjudicar su experiencia.
Por último, solo hay un último requisito: DISFRUTAR.