Soy jugadora de Mundo de Tinieblas desde los 14 años, pero no empecé a dirigir hasta los 18. Todo comenzó cuando, intentando liberar al “narrador eterno” de nuestro grupo, descubrimos que mi verdadera pasión era narrar más que jugar.
Me encanta crear historias, construir mundos y ver cómo mis jugadores se meten de lleno en ellos, especialmente cuando puedo ponerlos a resolver misterios, acertijos y situaciones que no esperaban.
Mi primera historia fue un misterio de cuarto cerrado que tuvo tan buena acogida que terminé convirtiéndolo en un módulo no oficial. Desde entonces, narrar se volvió una de mis cosas favoritas.
Fuera de la silla del GM me gusta leer, escribir y crear familias en Los Sims para diseñar casas y mapas que después puedan servir para mis partidas. Y, entre muchas otras cosas, amo hacer cosplay, así que supongo que interpretar personajes y meterme de lleno en otros mundos es algo que llevo bastante bien incorporado.
Sentarse a mi mesa es entrar en una historia donde probablemente nada salga exactamente como estaba planeado... lo cual es lo más divertido, en realidad.
Mis partidas suelen estar muy enfocadas en el roleplay, la historia y la exploración, especialmente los misterios y acertijos. Me encanta poner pistas delante de los jugadores y ver cómo conectan los puntos (o no, hahahaha).
El combate está presente cuando la historia lo pide, pero no es el centro de la experiencia. Suelo llevar muy poco combate físico en mis mesas.
Me gustan las historias con momentos épicos, oscuros y dramáticos, pero también con una buena y merecida dosis de humor. Puedo pasar de una escena seria y tensa a estar todos riéndonos por una decisión completamente absurda de los jugadores (o, a veces, hasta mía, hahahaha).
Mis mayores influencias vienen de Mundo de Tinieblas, especialmente Vampiro, Demonio y Changeling, pero también de historias de misterio, fantasía y terror. Me inspiran cosas como The Witcher (solo con el verdadero Witcher, Henry Cavill), Drácula de Coppola, Sherlock Holmes y los juegos que dejan al jugador explorar una historia y descubrir poco a poco qué está pasando...
Si vas a sentarte en mi mesa, hay una regla por encima de todas las demás: venimos a divertirnos y a contar una historia juntos.
Espero que mis jugadores respeten a los demás en la mesa, tanto dentro como fuera del personaje. Todos tenemos derecho a participar, a tener nuestro momento de protagonismo y, sobre todo, a sentirnos cómodos interpretando a nuestros personajes.
No necesito que conozcas todas las reglas de memoria. Prefiero que preguntes, que pruebes cosas y que te atrevas a hacer algo inesperado. Las reglas están para ayudarnos a contar la historia, no para impedir que la historia avance.
Mi límite principal es el respeto. No tolero acoso, discriminación, ataques personales ni comportamientos que hagan que otro jugador se sienta incómodo o inseguro. Los conflictos entre personajes pueden ser maravillosos; los conflictos entre jugadores, no tanto.
Siempre tendremos una Sesión Cero. Antes de comenzar una campaña hablaremos de expectativas, tono de la partida, límites y temas que cada jugador prefiera evitar. Para mí es importante que todos sepan en qué tipo de historia se están metiendo y, sobre todo, que tengan un espacio para decir qué les hace sentir cómodos y qué no. Y si algo cambia durante la campaña, podemos volver a hablarlo en cualquier momento.
También espero comunicación. Si algo de la partida no te está gustando, dímelo. Si necesitas hablar de algo, hablamos. Y si hacemos una pausa para salir del personaje y aclarar las cosas, no pasa absolutamente nada.
A cambio, yo prometo ponerle el mismo cariño a la partida que espero que ustedes le pongan a sus personajes. Voy a preparar historias, NPCs, misterios y seguramente demasiados detalles que probablemente nunca lleguen a ver.